Nuestra Cooperativa

Labradores de la Campiña nace como una Cooperativa en 1987, como resultado de la necesidad y la inquietud de un grupo de agricultores, debido a los bajos precios del sector. Hoy día, 25 años después, damos las gracias a aquellos agricultores que creyeron y lucharon por el proyecto, y también a otros tanto que hoy día siguen creyendo y apostando por nuestra Cooperativa.

Desde un primer momento, enfocó su actividad al envasado y a la comercialización de las aceitunas de nuestros socios, con el paso del tiempo se van ampliando las instalaciones y se construye una moderna almazara para la producción de nuestro propio aceite. Dentro de este sector, centrará su atención en el ámbito de la gama alta de los aceites, especializándose en llevar al público sólo Aceites de Oliva Vírgenes Extras.

Autor: Julius Guzy

Organigrama

Contamos con un equipo de trabajadores profesionales y la colaboración de socios abnegados con su trabajo.

El órgano supremo de expresión de Labradores de la Campiña S.C.A. es la Asamblea General . Está constituida por todos los socios de la Cooperativa. El Consejo Rector es el órgano de gobierno, gestión y representación de Labradores de la Campiña, que está compuesto por el Presidente, Vicepresidente, secretario, tres Vocales y dos suplentes.

Objeto social de S.C.A de Labradores de la Campiña

El objeto social de la Cooperativa en relación con las explotaciones de los cooperativistas, es la presentación de suministros y servicios y la realización de las operaciones encaminadas al mejoramiento económico y técnico de las explotaciones de sus socios, defensa común de sus intereses mutuos y desarrollo de las actividades lícitas al servicio de éstos y de la comunidad.

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Nuestro Trabajo

La historia de Arahal no se entiende sin el olivo, al ser el mayor productor de aceituna de mesa a nivel mundial.

La tradición aceitunera de nuestro pueblo se remonta a tiempos ancestrales. En la recolección de la aceituna, que comienza en septiembre, participa todo el pueblo.

Los campos se llenan de vida, las cuadrillas alborotan la calma de los olivares.

El proceso de recogida es manual, casi no ha cambiado con el paso del tiempo, se hace de forma artesanal, sin mecanización, como siempre se ha hecho.